
Como consecuencia de los recientes incendios forestales acontecidos en los últimos días, que han devorado más de 50.000 hectáreas de masa forestal, Más allá de la tragedia y del drama humano que se ha vivido estos días en los municipios afectados por estos grandes incendios, y que lamentamos enormemente, está la gran pérdida de biodiversidad y ecosistemas, muchas veces poco valorada en términos cualitativos y cuantitativos ante situaciones como esta.
Son muchos los valores naturales que albergaban estas zonas, muchos de los cuales se han perdido y no podrán recuperarse hasta pasado un largo periodo de tiempo. En este sentido, el incendio de Cortes de Pallás ha afectado parcialmente la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) de “Sierra Martés y Muela de Cortes”, así como el LIC (Lugar de Importancia Comunitario) “Sierras Martés, del Ave y del Caballón”. Por su parte, el incendio de Andilla ha afectado dos ZEPAs (Alto Turia-Sierra del Negrete y Sierra Calderona) y dos LICs (Alto Palancia y Sierra Calderona). Todos estos espacios han sido designados por albergar especies de fauna de gran interés de conservación, entre las que se encuentran algunas rapaces como el Águila Perdicera, el Águila Real, el Águila Culebrera, el Halcón Peregrino y el Búho Real.
En las zonas altas de Andilla, Alcublas y Sacañet también han ardido pinos negrales, pinos silvestres y sabinas negrales. En cuanto a la fauna, sólo algunos individuos de las especies con mayor capacidad de huida (caso de ungulados como el ciervo, la cabra montés, el corzo y el jabalí, además de algunas aves), pueden haber tenido alguna oportunidad para escapar de las llamas.
No obstante, las proporciones de ambos incendios han sido de tal magnitud que la huida de muchos animales debe haberse visto seriamente limitada, habiendo encontrado una gran cantidad de animales calcinados o asfixiados por el humo, entre los que se encuentran ginetas, ardillas, jabalíes, reptiles, pequeñas aves, rapaces, etc.

Los animales con menor respuesta de huida (por ejemplo, muchos mamíferos carnívoros como zorros, tejones, gatos monteses, ginetas y garduñas, además de erizos, conejos, roedores, anfibios, reptiles e insectos), han perecido inexorablemente. Muchas pequeñas aves de los ambientes forestales como pinzones, totovías, cogujadas, carboneros, herrerillos, petirrojos, zorzales, escribanos, chotacabras, etc., han perecido también en el incendio, además de sus nidadas, ya que muchas de ellas se encontraban todavía en pleno proceso reproductor.

En total, calculamos que pueden haberse visto afectadas por los incendios de los últimos días, al menos 4 especies de anfibios, 12 de reptiles, 25 de mamíferos y 94 de aves.
En cuanto a los invertebrados, el número de especies afectadas es difícil de estimar, pero podría ser de varios miles de taxones, especialmente las pertenecientes a grupos como los insectos, caracoles y anélidos.
Según el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazada: el águila perdicera y el aguilucho cenizo. Precisamente, el nido de la única pareja de aguilucho cenizo nidificante en la provincia de Valencia, situado en la Sierra Martés, parece haber sido pasto de las llamas. Tres nidos de águila perdicera parecen haberse quemado (dos en el incendio de Cortes y uno en el Andilla), y al menos otras 3 parejas habrían visto alterados sus territorios y áreas de campeo como consecuencia de los fuegos.
La gran superficie afectada por los incendios hace que la afección a la vegetación, a la fauna y a los hábitats haya sido de proporciones enormes, ya que a escala local pueden haberse producido pérdidas totales de algunos hábitats e incluso extinciones locales de algunas especies de fauna ligadas al ecosistema forestal.





